En sus dos plantas encontramos acogedores
reservados y espaciosos comedores que, bajo
la impresionante techumbre de roble centenario,
crea un ambiente atemporal y sosegado, ideal
para sus cenas íntimas, comidas de negocios y
celebraciones de todo tipo, con un gran numero
de comensales.
El Restaurante museo Señorio de Alaiza marca
la diferencia, compruébelo, sorpréndase y
sorprenda a sus invitados.
